Lula

 

Finalmente se concretó el encarcelamiento del ex presidente de Brasil, Ignacio Lula Da Silva, por parte del gobierno de Temer.

La Coordinadora se ha expresado reiteradamente en torno a nuestra caracterización sobre el carácter de clase y los intereses que defiende el gobierno del PT en Brasil, así como en los otros mal llamados gobiernos progresistas que proliferaron en nuestra región en la última década.

El contenido del siguiente pasaje extraído de la declaración que la CGI  que se publicó con motivo de la destitución de Dilma Rousseff, consideramos que es totalmente vigente, ya que el encarcelamiento de Lula es parte del mismo proceso de recambio de los administradores del Estado capitalista brasileño, y ese mismo Temer, compañero de fórmula de Dilma, quien encabezara la destitución de la misma, es quien hoy encabeza el gobierno que encarcela a Lula.

“los sucesivos gobiernos del PT, tanto en la presidencia de Lula como en la de Dilma, se han caracterizado por llevar adelante políticas que generaron espectaculares ganancias para los monopolios, las multinacionales y la burguesía brasileña. Profundizaron la primarización de la economía, impulsaron el saqueo de los recursos del país por parte del imperialismo, generaron enormes procesos de corrupción en el seno de la burocracia estatal y se enriquecieron a costillas de los recursos públicos, en particular mediante la organización de megaeventos como el Mundial de fútbol o los Juegos Olímpicos, los cuales generaron multimillonarias pérdidas al Estado que están pagando los trabajadores brasileños, y millonarias ganancias para las multinacionales, el gran capital local y los representantes políticos de turno.

Y no solo eso. La principal cara visible del proceso, el nuevo presidente Temer, llega a ese puesto por ser el Vicepresidente electo junto a Dilma Rousseff en las dos últimas elecciones. Es que en el verdadero afán por demostrar su total compromiso con la defensa de los intereses de la burguesía monopólica, el PT hizo alianzas hasta con los sectores más recalcitrantes de la derecha, como el PMDB –Partido Movimiento Democrático Brasileño- de Temer –dicho sea de paso, el mayor partido de Brasil desde los 80’-, partido que había formado parte del gobierno corrupto y criminal de Fernando Collor de Mello entre 1990 y 1992, por ejemplo.”

Es cierto que Temer no es lo mismo que Lula, ni Dilma, pero la diferencia entre ellos no es de fondo. En todos los casos hablamos de gobiernos al servicio del gran capital, siendo las diferencias en sus gobiernos las que impone la coyuntura económica y política, pero siempre a partir de las exigencias de los grandes capitalistas.

El fin del periodo de auge de los precios de las materias primas marca el inicio de una feroz campaña de recorte de conquistas sociales, de salario y empleo, en el marco de una crisis económica y social enorme que los distintos gobiernos intentan descargar sobre los pueblos. Ante esto el reclamo de la gran burguesía es la imposición de un régimen de mano dura que intente quebrar toda resistencia popular.

Como ejemplo claro de esto se puede citar la militarización de la ciudad de Río de Janeiro decretada por Temer, que puso al ejército al mando de la ciudad, en febrero de este año, hecho que con esa magnitud no se veía desde el fin de la dictadura militar a mediados de los años 80.

En este marco se está dando la persecución, encarcelamiento a activistas sociales y políticos por parte del aparato represivo del Estado brasileño, siendo el que mayor resonancia internacional tuvo, el asesinato de Marielle Franco, concejala por el partido PSOL, activista contra la militarización de las favelas de Río de Janeiro y que fue acribillada por la policía.

Esto es una muestra de la situación en que se encuentra el pueblo brasileño. En este marco nuestra preocupación no está dirigida hacia cómo dirimen sus diferencias los distintos aspirantes a administrar los intereses del gran capital, sino hacia la lucha de las masas populares del Brasil.

Nuestra preocupación no es si Lula continúa acordando con el gobierno de Temer para seguir defendiendo los intereses de los capitalistas, en contra de los del pueblo, permaneciendo libre en su mansión o preso en una cárcel de lujo por unos meses.

“Nuestra tarea no consiste en luchar contra el gobierno de Temer impuesto por la burguesía y el ala derecha del bloque en el poder, para exigir la restitución de Dilma Rousseff. No consiste en luchar contra Macri para alentar que vuelva Cristina Kirchner. Ni consiste siquiera en luchar contra la derecha gorila venezolana y el imperialismo con el objetivo de defender a Maduro, a su gobierno y a los sectores burocráticos del PSUV, puesto que sabemos que es el propio pueblo trabajador venezolano el que sabrá resistir la sedición reaccionaria y asesina al tiempo que ejerce la defensa de sus intereses y sus conquistas. Consideramos que no se trata, en definitiva, de proteger la integridad, la consolidación y la ampliación de la democracia burguesa ni de concentrar las luchas de masas al interior de sus márgenes y sus instituciones.” Decíamos hace unos meses en la declaración sobre la destitución de Dilma y ese planteo tiene total vigencia.

Es que el gran problema político a resolver por los trabajadores, los campesinos pobres y los sin tierra, los habitantes de las favelas, y las masas pobres de las ciudades, en definitiva, por las masas explotadas brasileñas, continúa siendo cómo poner en pie una alternativa política propia, como impulsar e imponer su propio programa.

Continuamos reafirmando que LA TAREA a desarrollar en Brasil, así como en toda nuestra región es “impulsar la lucha independiente de los trabajadores, por un programa propio, en defensa de sus propios intereses y los intereses de todos los explotados y oprimidos. Se trata de comenzar a desarrollar en el fragor de esa lucha, contra todos los gobiernos del imperialismo y la clase dominante, una fuerza revolucionaria de la clase trabajadora, el verdadero poder popular: la fuerza material del pueblo organizado y consciente. Se trata de luchar por la revolución y el socialismo a cualquier precio.”

 

¡Ni Lula, Ni Temer!

¡A profundizar la lucha contra los planes de ajuste que imponen la miseria al pueblo!

¡Contra la persecución, el encarcelamiento y el asesinato de los luchadores populares!

¡Contra todos los gobiernos de los monopolios!

¡A construir, en la lucha, el poder popular!

¡Por un gobierno de los trabajadores!

¡Tenemos que hacer la Revolución!

 COORDINADORA GUEVARISTA INTERNACIONALISTA

Abril de 2018

adminInternacional
  Finalmente se concretó el encarcelamiento del ex presidente de Brasil, Ignacio Lula Da Silva, por parte del gobierno de Temer. La Coordinadora se ha expresado reiteradamente en torno a nuestra caracterización sobre el carácter de clase y los intereses que defiende el gobierno del PT en Brasil, así como en...